Opinion – Blanco y Negro TV https://www.blancoynegro.tv TV Digital por internet Mon, 03 Nov 2025 18:52:58 +0000 es hourly 1 https://www.blancoynegro.tv/wp-content/uploads/2025/07/logotipo-150x150.png Opinion – Blanco y Negro TV https://www.blancoynegro.tv 32 32 Lavadero Político https://www.blancoynegro.tv/laopinion/lavadero-politico-2/ Mon, 03 Nov 2025 18:52:58 +0000 https://www.blancoynegro.tv/?p=883 https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=1253684946786434&id=100064348224919&rdid=o3BPTeRgF5Shj68C#

]]>
LA MUERTE EN OAXACA https://www.blancoynegro.tv/columnainvitada/la-muerte-en-oaxaca/ Mon, 03 Nov 2025 18:49:10 +0000 https://www.blancoynegro.tv/?p=880 LA X EN LA FRENTE

Moisés MOLINA

LA MUERTE EN OAXACA

“Habría que tener una casa de reposo para los muertos, ventilada, limpia, con música y con agua corriente. Lo menos dos o tres, cada día, se levantarían a vivir”.

Jaime Sabines.

Mientras ejerzo devocionalmente  mi derecho al descanso, escribo estas líneas como un puente entre los días santos. 

Son estos, días dedicados a la muerte. Aunque más propiamente a la resurrección. 

Nos guardamos tres o cuatro días para honrar la tradición y recibir a nuestros difuntos.

Es que en Oaxaca, más que en muchos otros lados, la tradición es importante. 

Aquí la cultura es vida corriente. No existe uno solo de nuestros 570 municipios que no tenga en la raíz de sus familias, convicciones y prácticas que vistas desde fuera pudieran parecer mágicas o supersticiosas, peor que en Oaxaca son uso, son costumbre, son ley. 

Aquí, en determinados momentos del calendario, lo público se funde con lo privado y la libertad de conciencia individual escala a lo colectivo. 

El culto a la muerte que regresa a la vida es uno de esos momentos los primeros días de noviembre. 

1 y 2 de noviembre son los extrañamente días de fiesta y, al mismo tiempo, días de guardar. 

Desde lo público se institucionalizan los feriados que atienden a algo más que al descanso.

La gente “descansa” para recibir a sus difuntos. 

Se asiste a los panteones donde yacen los cabellos y “el polvo”, se ponen “altares de muerto” en las casas para recibir a las almas, que también ejercen vacaciones allá donde se encuentran.

Y también se organizan comparsas, calendas y festivales donde nos burlamos con disfraces del mal y de la muerte. 

Nos aseguramos de preservar la memoria de los que ya se fueron.

En el inconsciente prepondera un profundo miedo al olvido. 

Reservamos religiosamente unos días y recursos para honrar lo que inevitablemente seremos. 

En el fondo de la cuestión, no queremos ser olvidados. 

Cuando la gente dice “el muerto al pozo y el vivo al gozo”, desde luego que no lo dice en serio. 

No por nada en Oaxaca está Mitla, el Mictlán, la tierra de los muertos. 

Cuando lo español se encontró con lo indígena uno de los vasos comunicantes, incluso en lo religioso, fue la devoción por la muerte. 

Pero fueron los españoles los que nos “enseñaron” a enterrar a los muertos y fue Juárez el que nos obligó a hacerlo fuera de las iglesias y las casas (y en alto), después de aquella devastadora epidemia de cólera de 1833.

Desde entonces, parte del ritual es la ida al panteón y por eso, afuera del panteón, hay verbena. Para los viajantes que llegan exhaustos de lejos a visitar las tumbas familiares. 

Porque también la muerte se democratizó. Antes habían muertos de primera y de segunda con ceremonias y lugares de entierro especiales. 

Hoy todas y todos vamos, más o menos, a las mismas fosas, y con los mismos derechos. Todos parejos, todos coludos o todos rabones.

Antes a los difuntos de primera les ofrendaban panegíricos y existía el oficio del panegirista.

Hoy a todos, incluso a los vivos, nos hacen “calaveras” y no hay ninguna garantía de salir bien librado del ingenio popular. 

Son días de tregua, de respiro, de salir de lo mundano y reiniciar la vida. Son días que nos recuerdan que todo tiene remedio, hasta la muerte. 

Y tiene razón Sabines. Habrá que ir diseñando otros métodos de guardar piel y huesos so pena de encarar en el futuro una guerra de los sepulcros. En los actuales ya no cabemos. 

]]>
¿QUIÉNES DEBERÍAN BUSCAR EL PODER? https://www.blancoynegro.tv/columnainvitada/quienes-deberian-buscar-el-poder/ Mon, 27 Oct 2025 15:19:31 +0000 https://www.blancoynegro.tv/?p=864 LA X EN LA FRENTE

Moisés MOLINA*

¿QUIÉNES DEBERÍAN BUSCAR EL PODER?

Este fin de semana reflexionaba con mis alumnos de la Maestría en Juicio de Amparo sobre la pérdida de dimensión que gran parte de los abogados hemos tenido de nuestras constituciones.

La formación tradicional que prepondera en las escuelas y facultades de derecho tiene sus prioridades centradas en el abogado litigante.

Educan y  entrenan abogados para defender en tribunales a los ciudadanos y sus intereses.

Por eso el estereotipo del abogado se asocia con el derecho civil, penal, familiar y mercantil. Y si no, veamos como está construida la competencia material de nuestros juzgados y tribunales.

Si a ello le aunamos que el tipo de amparo mas socorrido y que más satura juzgados y tribunales federales es aquel que se dirige contra las sentencias y algunas resoluciones de los poderes judiciales locales, el cuadro queda completo.

Hay que reconocer que la mayor parte del “gremio” sobrelleva la vida litigando asuntos y cobrando, se gane o se pierda. Es un abogado ensimismado, encerrado en la lógica del mercado.

No estoy diciendo que esto sea bueno o sea malo. Todas y todos quienes tuvimos la oportunidad de estudiar una profesión, lo hicimos con la idea de poder ganarnos el sustento.

Pero a diferencia del médico (que cura y salva vidas) o del arquitecto o ingeniero (que diseña y edifica), el abogado puede y – desde mi opinión- debe ir más allá.

Porque nadie como los abogados conocen la urdimbre de las reglas y las instituciones que hacen que esto que se llama México se mueva, y además, que se mueva en una dirección o en otra.

Y retomo mi idea inicial. Una de las primeras cosas que se nos enseñan como un dogma en cualquier escuela de derecho, es que la Constitución es la norma suprema y que por encima de la Constitución no puede estar nada ni nadie.

Pero conforme avanzan los semestres y los años los únicos fragmentos de la Constitución que conservan relevancia son aquellos relacionados con los principios del debido proceso y las garantías de las personas que participan en los juicios, sobre todo las del imputado en los procesos penales.

Es en las propias facultades donde la Constitución deja de ser lo que es y se convierte en norma suprema solo para el litigio.

El Constitucionalista deviene en una especie de politólogo y sociólogo, capacitado solamente para entender y poder explicar en libros o en el aula la estructura y la realidad jurídica del Estado a través  fundamentalmente de “poderes” , órdenes de gobierno y organismos autónomos.

En mi opinión, antes de civilistas, penalistas o cualquier otra cosa, todos los abogados deberíamos ser constitucionalistas, pero no para entender y poder explicar nuestra realidad política y gubernamental, sino para transformarla cuando así sea preciso.

Antes de estar listos para ganar los juicios de las personas, debíamos estar aptos para ganar colegiadamente el gran juicio llamado “México”, a través del dominio del Derecho Procesal Constitucional, que no es otra cosa que el conjunto de medios para defender la Constitución, que es a la vez el plano y la hoja de ruta de este barco llamado “México”

Entender y dominar el juicio de amparo, las controversias constitucionales y las acciones de inconstitucionalidad -antes que los contratos, la dogmática penal o las instituciones de la familia- nos daría la garantía de que la república y la Democracia Constitucional, en cuyo seno se resuelven los conflictos que “nos dan de comer”, gozará de cabal salud.

Lo primero que un abogado así formado tendrá claro es la importancia de que sean abogados quienes se hagan cargo mayoritariamente de los gobiernos y los congresos.

Hay que invertir el orden de las prioridades en las facultades por un principio de lógica elemental: el todo es – cuando menos- la suma de sus partes.

*Magistrado Presidente de la Sala Constitucional y Cuarta Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca

]]>
En opinión de Jesús Silva-Herzog Márquez: Amenazas a la libertad de expresión trascienden las fronteras https://www.blancoynegro.tv/latinus/en-opinion-de-jesus-silva-herzog-marquez-amenazas-a-la-libertad-de-expresion-trascienden-las-fronteras/ Thu, 25 Sep 2025 18:42:35 +0000 https://www.blancoynegro.tv/?p=735 https://latinus.us/mexico/2025/9/25/en-opinion-de-jesus-silva-herzog-marquez-amenazas-la-libertad-de-expresion-trascienden-las-fronteras-152782.html

]]>
𝗟𝗔𝗩𝗔𝗗𝗘𝗥𝗢𝗣𝗢𝗟𝗜𝗧𝗜𝗖𝗢 https://www.blancoynegro.tv/informaciongeneral/%f0%9d%97%9f%f0%9d%97%94%f0%9d%97%a9%f0%9d%97%94%f0%9d%97%97%f0%9d%97%98%f0%9d%97%a5%f0%9d%97%a2%f0%9d%97%a3%f0%9d%97%a2%f0%9d%97%9f%f0%9d%97%9c%f0%9d%97%a7%f0%9d%97%9c%f0%9d%97%96%f0%9d%97%a2/ Wed, 24 Sep 2025 19:56:05 +0000 https://www.blancoynegro.tv/?p=722 https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=1215980250556904&id=100064348224919&rdid=AXms7chRsaftALWS#

]]>
LA CONSTITUCIÓN DESCONOCIDA https://www.blancoynegro.tv/columnainvitada/la-constitucion-desconocida/ Mon, 25 Aug 2025 19:08:11 +0000 https://www.blancoynegro.tv/?p=514

El pasado viernes estuvo en Oaxaca el Dr. Juan Jesús Garza Onofre, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Lo invitó la Escuela Judicial de nuestro Poder Judicial oaxaqueño a presentar su libro “La Constitución Desconocida” escrito en coautoría con Javier Martín Reyes.

Ahí estuve para hacer los comentarios a la obra y a la vez para celebrar con las y los graduados de las especialidades en distintas áreas del derecho que en el mismo acto recibieron sus diplomas. 

La Constitución Desconocida es una obra que ha dado de qué hablar y ha merecido los comentarios de personalidades del gremio jurídico, como Gerardo Laveaga, quien recientemente publicó una reseña.

Es un texto jurídico publicado por una editorial – de esas masivas- que no edita libros jurídicos. Eso de entrada ya dice mucho.

Y es que ¿quién dice que lo jurídico debe ser solo para los abogados?

Ese estereotipo ha sido el origen de nuestra gran tragedia pública y social, creer que la Constitución y las leyes son solo asunto de los abogados y de gente que trabaja y se mueve en juzgados y tribunales. 

Por eso el libro se llama así; porque desconocemos nuestra Constitución.

Porque si todos los mexicanos fuéramos conscientes de todos nuestros derechos y de todas las obligaciones que la Constitución impone sí o sí a quienes nos gobiernan o nos representan, este país sería distinto.

No podemos exigir con fuerza y convicción lo que no conocemos, lo que ignoramos.

El libro gura entorno a la urgencia de hacer “cultura constitucional” en México a partir del “diálogo constitucional”. 

Debemos adentrarnos al entendimiento de nuestra Constitución desde la primera infancia y desde los hogares, porque la Constitución no es solo norma jurídica (a norma suprema) sino la hoja de ruta que define también los valores, las aspiraciones y las notas distintivas de nuestra vida en común.

Por eso se dice que la Constitución es un pacto y un crisol de aspiraciones cuyo mas grande defecto es que no ha sido posible hacerla una realidad.

Y de eso trata el libro. Nos explica brevemente, en un lenguaje claro y sin rodeos nuestras paradojas que nacen de lo que la Constitución dice y lo que realmente sucede en la realidad. 

Así la Constitución se rebela como un catálogo de promesas incumplidas y como una moneda de una sola cara. 

Corresponde a los ciudadanos acuñar la cara que sigue haciéndonos falta.

Porque ¿Cómo es posible que la Constitución diga que la igualdad es un derecho de todos los mexicanos, mientras casi la mitad de nosotros viven en algún grado de pobreza?

¿Cómo se puede entender que afirme a la presunción de inocencia como otro de los grandes derechos, mientras seguimos ampliando en el artículo 19 los supuestos para meter a la gente a la cárcel sin sentencia?

¿Cómo entender que fue nuestra Constitución, la primera (antes que la alemana y la rusa) en reconocer los derechos sociales a la educación , la tierra y el trabajo y nuestras realidades en esos rubros son dramáticas?

¿En qué momento cupo en nuestra cabeza que todo se resuelve metiéndolo en la Constitución?

Casi todo lo que nuestra Constitución dice, está bien. 

El problema es que los responsables de hacerlo realidad somos fanáticos de la ficción o de la simulación.

La Constitución Desconocida es un libro breve y claro que debe ser leído por todo aquel que quiera entender como usar toda la fuerza que esconde nuestra Constitución en lo que dice. 

]]>