
Entrevista con Moisés Molina, presidente de la Sala Constitucional del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca
Entrevistador: ¿Cómo se define Moisés Molina en este momento de su vida y trayectoria?
Moisés Molina: Orgullosamente un oaxaqueño, orgullosamente un universitario de la Universidad Pública, orgullosamente un indigenista. Me considero una persona comprometida no solamente con las causas sociales —porque provengo de la lucha social—, sino también un referente dentro de toda esta lucha que ha terminado con el reconocimiento de los derechos constitucionales de los pueblos y comunidades indígenas, los cuales se vieron plasmados en la última gran reforma constitucional.
Hoy acompañamos la invitación del señor gobernador a nuestra nueva presidenta del Poder Judicial de Oaxaca, la magistrada Érika Rodríguez. Ella ha hecho eco del mensaje que también envía el ministro presidente, un serrano oaxaqueño, de que la función judicial no puede entenderse de manera aislada. Para que el pueblo de México tenga acceso efectivo a la justicia, necesitamos trabajar en coordinación y consonancia tanto los poderes judiciales de la federación como los de las entidades federativas.
Entrevistador: ¿Era necesario este cambio en el Poder Judicial y volver a un modelo de elección?
Moisés Molina: Yo creo que sí, y lo estamos demostrando. Se trata de un cambio paradigmático que no se ha dado a este nivel en ninguna otra parte del mundo. El pueblo de México está demostrando madurez, capacidad e interés en que la justicia esté más cercana a la gente.
Necesitamos que magistrados y jueces tengamos la sensibilidad de abrir nuestras oficinas, que por mucho tiempo se vieron cerradas al ciudadano común. Debemos recibir a personas que enfrentan conflictos en los juzgados, que quieren entender mejor los procesos y que, en muchos casos, solo buscan ser escuchadas. De esta manera cerramos un círculo histórico: acercar al pueblo a ese poder que siempre sintió como el más lejano, el Poder Judicial.
Entrevistador: ¿Cuál es el reto para lograr ese acercamiento sin perder la técnica jurídica?
Moisés Molina: Obedecía a razones técnicas el que el Poder Judicial se mantuviera distante. Sin embargo, hoy creemos que es perfectamente posible mantener el rigor técnico de jueces, magistrados, ministros, secretarios y proyectistas, y al mismo tiempo abrir el diálogo con la gente: desde nuestras sentencias y desde el contacto directo en nuestras oficinas.
Cuando llegué en 2021 al Poder Judicial, lo encontré como una institución amurallada, medieval. Los magistrados estábamos encerrados detrás de muros que nos separaban del resto de la ciudadanía. Ahora, con esta reforma, con esta nueva elección y con la integración de la Suprema Corte, se reafirma un cambio de paradigma que también impacta a los poderes judiciales de los estados.
Entrevistador: ¿Y cuál es el mensaje final para la ciudadanía?
Moisés Molina: Lo que la gente pide es claro: que quienes decidimos en última instancia quién tiene la razón en una contienda jurídica tengamos la sensibilidad de hacer sentencias comprensibles y abrir canales de comunicación. Muchas veces, la ciudadanía no busca favores indebidos, sino simplemente ser escuchada.
Necesitamos una justicia igual de técnica, pero más humana, más cercana, reconociendo que jueces y magistrados también somos pueblo. Tenemos las mismas expectativas, necesidades y problemáticas que cualquier ciudadano. No debe existir una división tajante entre operadores de justicia y la sociedad.